lunes, 27 de mayo de 2013

#Cuarentón

Los cumpleaños suelen ser muy esperados por los niños, por las quinceañeras, por los varones para tomer el examen de licencia de conducir, en fin, de aquellos que le añaden un sentido al envejecimiento.
Hay edades para todo, para no pagar en el hotel, en el cine, en el circo, en la lucha libre, en vuelos, etc. Se ha considerado que la edad física va con la mental y esto viene de mentes prodigiosas como las de los políticos que se suplen de información de otros "expertos", los psilócogos. Quien determinó que los 18 o los 21 son edades suficientes como para ser "adultos"? En todo caso hay que custionarse el término: madurez.
Esa plenitud vital, sensata, prudente, que pasa de verde a estar a punto de mime y que se considera adecuada según una edad determinada. A esto le añadimos el color, sí, las canas. Con estas se le añaden un toque interesante a la madurez dependiendo del género, las mujeres la ocultan, pero estas las auspician en los hombres y enloquecen por Richard Gere. Ellas usan el ash blond y ellos Just for Men, ellas disimulan los pelos plata y ellos, bueno, se tiñen de ridículo ya que el color es tan natural como el jugo de china Tang. 

No hay una edad determinada de madurez pero se espera que a cierta edad se reduzca la inmadurez. 

Cuando cumplí 25 años comencé a cuestionar mis decisiones pasadas, al llegar a esa edad me había propuesto cumplir ciertas metas, las que aun no había logrado, pero era felizmente maduro. Como medí la madurez? El haber pasado por ciertas experiencias en mi adolescencia me prepararon a para las de la adultes pero me privaron de la equivocación, la pavera, la alegría, la exploración y todo lo que trae la pubertad.
Luego llegué a los 30 y ese mismo día nació mi hija mayor y si no había madurado, la paternidad me llevó a la velocidad de la luz. Los 30, la paternidad y el terror del urólogo pavimentaron ese camino a los comercialmente terribles 40s.
Llegué a los 40 y no hubo cambio, me sentí igual de bien aunque con menos pelo. Pesaba lo mismo que en mis últimos días en los 30, había alcanzado posiciones importantes en todos los trabajos en los que me he desempeñado y me sentía el mejor padre sin leer un solo libro sobre como críar hijas para que nos ean bobas en siglo XXI. Llegaron, no hubo celebración formal, solo llegaron. No hubo una gran fiesta, ni una pequeña, solo llegaron. Me asentaron como si el cuerpo lo estuviera esperando, como si siempre hubiese tenido esa edad. Mis 40 han estado geniales, lo menciono cada vez que puedo porque me enorgullese ser un cuarentón sin arrepentimientos, sin remordimientos y uno que se duerme cuando le da sueño y se despierta cuando se le quita. No hago ejercicio para pagar la deuda de la hipoteca empanadillera si no porque me despeja, no visto como jovencito porque no trato de regresar ni mostrar una crisis, visto como me ha gustado por los últimos 15 años incluyendo mis Puma rojos. 
Soy un cuarentón feliz que canta las canciones de los 80s y usa la escoba como guitarra de Eddie Van Halen, intenta llegar a las notas de Paul Stanley, Freddie Mercury, Steven Tyler, Robert Plant etc, usa el mapo como "stand" a lo David Lee Roth, golpea las paredes como si fuera la Tama de Lars Ulrich o la Pearl de Tommy Lee y se lanza a un público como si se tratara de un concierto de Rolling Stone.

Porque como cuarentón: I got the moves like Jagger.
Dale cabezA
 

jueves, 9 de mayo de 2013

We will rock you

La mañana comenzó con el rechazo del banco a darme dinero en sus cajeros automáticos, amén de que no fue denegada mi tarjeta en El Mesón. Luego de llenar mi tanque me dirigí hacia la escuela donde mis hijas estudian allí me esperaba una situación interesante ya que mis hijas estarían compitiendo en equipos contrarios. Luego de apretarlas y repetirlo hasta la verguenza, fui llevado a la cancha de la mano de Mi Chiqui. Entonces allí decidí ubicarme en los escalones de una escalera que dividía los equipos en los cuales estaban mis hijas.

La actividad comenzó con un calentamiento al son de:

Soy una taza
una tetera
una cuchara
un cucharon
un plato hondo
un plato llano
un cuchillito
un tenedor


Y lo más cool:

Soy un salero
un azucarero
la batidora
una olla expr
ess 
chu chu

Esto último movienod las manos como los "ejercicios musicales" del Tío Nobel. Este se inventó los aeróbicos para niños en un programa infantil en los años 80s donde muchos queríamos pertenecer al libro de oro y ser el @#$%^ copiloto ganador. Demás está decir que nunca estuve en el libro ese y miren que me porté como me pidieron. Perdí la confianza en ese "Tío", total, no quedaba na' mío.
Y no fui a terapia.
La actividad continuó sin antes escuchar una competencia de gritones, más por capricho del animador que por premiación, igual todos están listos para el ruido de la competencia. Mis hijas gritaban como Flanders, estaban listas para una batalla como si fueran los Hunger Games. De repente los padres estábamos metidos en el ambiente cortesía de Queen y su ya famosa canción de guerra We will rock you y The final countdown de Europe. 
Luego de esto puedo morir en paz.
La euforía aumentaba y mi temperamento competitivo se hizo presente dando consejos a mis hijas de como hacer para ganar, para terminar diciéndole: "Pero lo más importante es sentirse bien con el esfuerzo realizado". No les voy a mentir y decirles que lo más importante es competir, eso lo dijo alguien que nunca ganó. Nada es semejante al éxito. La sensación que se produce cuando se gana es indescriptible. Por eso que ganar no es lo más importante, es lo único que importa. 
El Tío Nobel nos engañaba nombrando ganadores y casi ganadores. Al ganador le daban juguetes Mattel y a los "casi ganadores" (AKA losers) chocolates de M & M Mars. La diferencia en el premio lo decía todo, un cambio de discurso no altera los resultados. Perder no es malo pero ganara es mejor, pero si al perder obtienes una lección entonces habrás ganado una experiencia y eso mi querido salpicado, es una gran victoria.
En algunas competencias ha habido quien ha pagado para obtener una victoria dando a entender que si tienes puedes. Claro que sí, pero tu expereiencia dependerá de cuanto dinero tengas y puedas dar y no de cuanta capacidad tengas y puedas demostrar, eso se llama carácter. Como lo llama una valorada amiga: esencia. Como lo diría mi querido hermano: mojo
Se acaba el dinero, se terminan las victorias.

Como diría Homero a Marge:

Homero:-Puede tener todo el dinero del mundo, pero hay algo que nunca podrá comprar marge... Marge:-¿qué? Homero:-un dinosaurio

Dale cabezA

martes, 7 de mayo de 2013

Entre redondos te encuentres.

Recuerdo la vez que me sentí desorientado, di dos golpes en una mesa para decir que estaba como " coco" y acto seguido salí hacia la puerta para saber quien tocaba. La locura se manifiesta de formas distintas, pero la desorientación no perdona. Esa sensación de sentirse perdido es horrible. Estaba en Kmart cuando de repente me detuve cerca de las alfombras y el escáner de precios y fue entonces que me sentí que no sabía donde estaba, ni hacia donde me dirigía, ni cual era la razón por la que allí me encontraba. Por un momento yo le daba vueltas al lugar sin saberme, solo de pie, inmóvil, perplejo. Luego de un rato (no puedo precisar) supe que algo no andaba bien pero no sabía lo que era, estaba desorientado. Pero soy colérico, terco como mula y no fui al médico, pensé que si no está roto no hay que arreglarlo y que si veía un matasanos por algo momentáneo sería como visitar un chinchorro con mayordomo. Tamaño continental de ignorancia. Lo bueno es que no me ha vuelto a suceder. Ante dificultades que nos sacan de carrera no nos detenemos a decir: "Aguántate ahí, explícame eso, hacia donde te mueves?". Hemos llegado a ser tan especialista en la creación de espacios sin ángulos que parecemos perros siguiendo su cola. Para de seguir la cola, mientras más te muevas más se movera contigo. Deja de moverte hacia la búsqueda de la pena porque puede que consigas a su hermana y esta no perdona. Vi das circulares y redondas, reciclando momentos, esperando resultados de 90 y 45 grados rogando que una App nos aníme sin que valga la alegría un brinco ciego o muy bien un baño de aguacero. A ti no te pasa todo, te suceden cosas extraordinarias de las que bien podrías aprender y lo mejor es que te pertenecen. Si de algo me arrepiento es de lo que no intenté por eso me prometí no pensar en un: que hubiera pasado si yo... Escogí el presente porque existe, porque es posible, proque sí. La vida vale el riesgo de consumirla, el sol vale el riesgo de sentirlo, la luna de visitarla, las estrellas de contarlas, el mar de oirlo, la risa de experimentarla, el abrazo de darlo y los oídos de donarlos a quien desees que siembre sus palabras en ellos. Hoy es ahora y como dijo el maestro Joaquín Sabina: "...por decir lo que pienso sin pensar lo que digo más de un beso me dieron y más de un bofetón". Carpe Diem y Dale cabezA

jueves, 2 de mayo de 2013

Mis, tus, las, nuestras 24 horas

El futuro no existe, vivimos un continuo presente y aunque mañana llegue, será el hoy. De aquí a cinco minutos será el ahora y yo seré cinco minutos más viejo de cuando lo escribí. Tendré cinco minutos de experiencias más que hace seis, sí, porque este viaje en el que cada noche me mueve a tu cerebro provoca el deseo de detener el tiempo. Aunque es solo una idea de algo que se, no ha de ocurrir, decido crear las leyes donde yo solo soy El Generalísimo SARCASMOnster. El hoy es el que cuenta, el ahora es el que vale la alegría y no la pena y el presente es invaluable, es por eso que quiero hacer escándalo en mejillas y bochinche en los ojos, provocar cejas levantadas, corajes hormonales y causar que tu cerebro use la elíptica. Soñé con un mañana enfrentando el hoy, así llegué a él con más ilusión que esperanzas ya que la primera crea la posibilidad y la segunda es el producto de las frustraciones. Es posible que pienses que las frustraciones te pueden llevar a prepararte para el éxito pero eso solo elimnaría la esperanza haciéndola innecesaria. Prefiero la posibilidad a la probabilidad. La posibilidad es una opción hoy y la probabilidad a veces conlleva una comparación numérica. Somos una manifestación mayor del hoy que del mañana ya que este solo se presentará si pasamos de hoy. Hace un tiempo llegué a Bob Dylan a través de Draco Rosa con la canción One Too Many Mornings con un arreglo menos folk. En esto resumo un punto y seguido: "And the silent night will shatter From the sounds inside my mind As I'm one too many mornings And a thousands miles behind" Tony Starks dijo: "Yo recuerdo la noche, pero no las mañanas". El SARCASMOnster les dice: "A mi se me olvidan los nombres pero no los instantes, no recuerdo los números de teléfono, pero si la sonrisa, se me pasan las fechas pero no tus días de fiesta". Como escribió Joaquín Sabina: "De ti depende y de mí, que entre los dos, siga siendo ayer noche, hoy por la mañana". Dale cabezA

miércoles, 1 de mayo de 2013

Ellas

No les hace falte una gran presentación, son conocidas por todos, controlan nuestro mundo, crean el propio, pelean por el suyo, consiguen lo que quieren, cuando lo quieren y como lo quieren. A la distancia logran la contracción del músculo esternocleidomastoideo (tortícolis) lo que las convierte en algo tan llamativo que bien vale la pena la inclinación de la cabeza. Solo imagino el cabello danzante de Rita Hayworth en Gilda, o la mirada guapetona y ceja levantada de Audrey Hepburn en Breakfast at Tiffany's, y que tal el cachondo duck face con labios caníbales de Sofía Loren o Raquel Welch como cavernícola, o la Monroe y su risa. Eso es clase. El dominio falopial es completo, pero como interpretar sus movimientos? Como saber cuando es lo que ellas quieren decir? Tomemos por ejemplo el dedo índice, un hombre cuando lo usa suele ser para señalar un lugar, siendo el movimiento uno recto de atrás hacia adelante, sin mucha insistencia. La mujer lo usa en cualquier momento, te enseña el índice como si estuviera marcando el número uno, luego lo dobla la muñeca como si dijera que sí al compás de cada sílaba. El problema es si el índice va acompañado de movimiento de hombros, cabeza, con el cuello como elástico, la mano izquierda en la cintura, como para balancear y aplaude junto con un suspiro y un "Ay Señor". Si lo anterior no es suficiente le pueden añadir modulaciones de voz, inhalación que le permite hablar sin respirar por largo tiempo mientras habla y en las pausas, un movimiento involuntario de quijada de lado a lado mientras levantan las cejas y te dicen: "Entendiste?". Nuestra respuesta puede variar dependiendo de cuan harto estemos, pero generalmente solo imaginamos que le respondemos y nos quedamos con un "sí" de malcriao. Pero como somos sordos, habrá secuela y volveremos al índice, al cuello, la quijada de columpio y la mano derecha en la cintura y un final de show: "OK". Aun con todo esto prefiero su existencia en mi vida, aunque me dejen mudo. Algunas no saben cocinar pero tienen fritos a sus parejas. Hay de entre ellas algunas que no cobran derechos de autor y otras que lo cargan a la Master. Ellas han inspirado las mayores obras de arte, piezas musicales, obras literarias, películas y hasta el ridículo. Algunos compañeros del sindicato que han sido víctimas de bullying siguen siendo movidos por estos seres hermosamente hormonales, yo seguí a pesar de los múltiples NO y seguiré. Recordando que las mujeres demasiado bellas sorprenden menos el segundo día. Dale cabezA