miércoles, 13 de enero de 2010

¿Et tu, bletooth?

El nombre de la tecnología Bluetooth se le adjudica al rey vikingo de Dinamarca de los años 940 a 981 Harald Blatand quien alegadamente fue reconocido por su capacidad de ayudar a la gente a comunicarse. Once siglos después, la compañía Ericsson puso el nombre de Bluetooth a una nueva tecnología en memoria de Harald, que unificó Dinamarca y Noruega poniendo fin a la era vikinga. El símbolo de Bluetooth es la unión de las runas, letras que se emplearon para escribir en las lenguas germánicas en la antigüedad y edad media, antes y también durante la cristianización, principalmente en Escandinavia y las islas británicas, además de Europa central y del este y se usaron análogas a las letras H y B.
Esta tecnología ha logrado unos avances en las comunicaciones inalámbricas sin precedentes. Ha permitido que más personas en el mundo se comuniquen sin que hayan cables de por medio. Además ha logrado que creamos más en la locura colectiva. La primera vez que usted vio a una persona peleando, o hablando sola en el carro, jamás pensó que se trataba de una tecnología “libre de manos”, solo creímos que estaban locas. La vez que alguien te dijo: “Hola que tal” y tu tan amable respondiste “muy bien” y luego te diste cuenta que no era contigo entonces entendiste que la tecnología se estaba burlando de ti. La vez que escuchaste a alguien diciendo: “súmalo que te va a cuadrar”, o “yo te lo he dicho misma”. Son solo algunos ejemplos de la cogida de tontos en las que nos sumió la tecnología inalámbrica.
Siempre he dicho que si a un latino le cortan las manos se queda mudo. Imagínense el mundo del Bluetooth donde te encuentras “libre de manos” que la posibilidad de hablar con otra persona que no ves se hace mas real. Los ademanes y muecas normales de la comunicación latina se hacen indispensables en el momento de la liberación que produce el Bluetooth. Ave Bluetooth.
En un mundo donde los psilocógos y terapeutas astronautas nos indican que la falta de comunicación es la clave de las rupturas en las relaciones el Bluetooth viene a convertirse en el salvador excusero de los mentirosos compulsivos. ¿Cómo pueden estos “profesionales de la salud mental” basar su estudio si lo mas que hay en este mundo tecnológico de generación G son celulares y la mayoría con Bluetooth?
Las amistades apreciadas pueden ser traicionadas por que estas son quimeras, difíciles de encontrar y de mantener y se espera demasiado de ella. La confianza excesiva provoca una “tranquilidad bíblica”, “cuando digan paz y seguridad vendrá destrucción de repente”. De esta manera los chismes históricos nos relatan un evento de decepción. En marzo del 44 a. C., un grupo de senadores, incluyendo a Bruto, asesinaron a César en la Curia Pompeya. En la obra de William Shakespeare Julio César, el dictador dirige sus famosas últimas palabras a Bruto: ¿Et tu, Brutus? Traducido del latín, ¿Tu también, Bruto?
Un hombre cansado de trabajar llega a un bar y se encuentra con sus amigos y ve a uno de ellos que tiene cara larga a este él le pregunta:
- ¿Qué te pasa?
Y él le contesta- Cuando llegué a mi casa tenía un dolor de cabeza fuertísimo y para empeorar mi día encuentro a mi mujer con otro.
El amigo le pregunta- ¿Con otro tipo?
A le que le responde- No…con otro dolor de cabeza. Acto seguido todos rompen en carcajadas y se burlan de él. El hombre les dice- Está bueno.
Se fue del lugar y dijo mañana voy a coger a otros de tontos.
Al otro día el hombre entra al bar y se prepara para vengarse y le dice al primero que ve- Cuando llegué a mi casa tenía un dolor de cabeza fuertísimo y para empeorar mi día encuentro a mi mujer con otro.
A lo que el fulano le responde- Eso lo sabíamos pero no te íbamos a decir nada.
A veces la comunicación es tan y tan clara que uno es el último en enterarse. No importa cuán adelantado sea su sistema celular recuerda que a veces no es que el toro sea tan toro, es que su vaca es inquieta. Y ante una traición inalámbrica e inquieta podrás decir, ¿Et tu, Bluetooth?

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