miércoles, 13 de enero de 2010

Nuestro happy Meal de cada día

Un ateo fue alcanzado por un oso y en su desesperación pidió a Dios que convirtiera al grande animal en un cristiano. El oso inclinó el rostro y dio gracias a Dios por el alimento que le acababa de dar. ¿Qué esperaba el ateo? ¿Misericordia? ¿Compasión? ¿Salvación? Es importante entonces entender lo que se espera de un cristiano. Sin embargo, si ese cristiano tiene hambre es posible que diga el Padre Nuestro haciendo énfasis en "el pan nuestro de cada día".
El hombre era ateo no un historiador, de serlo hubiese pedido otra cosa. El ser humano debe tener mucho cuidado con lo que le pide a Dios porque El se lo puede conceder.
A través de la historia de las expansiones militares las divinidades han sido parte integral de la unificación de los pueblos y de la seguridad de estos en sus planes imperiales. Los países con una tendencia hacia el cristinianismo han sido osos depredadores de los débiles. En este punto habrá más de uno molesto pues se le hace inconcebible las prácticas sanguinarias de personas en países "cristianos" y más de uno cuestionará el compromiso de estos con Jesús. La historia ha demostrado que los pueblos cristianos han sido menos misericordiosos que los musulmanes. Entonces entendemos por que el oso vio en el ateo su Happy Meal. Dale cabezA.

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